0. Introducción a las falacias contra la suficiencia
Cuando participes en un debate no sólo tienes que procurar expresarte con claridad (o te dirán que no te entienden); ni tienes sólo que decir cosas que tengan que ver con el tema que se está debatiendo (o te dirán que tu discurso no viene a cuento, que te desvías del tema). Además, los datos o razones que utilices para justificar tu punto de vista tienen que ser suficientes para que puedan avalar con seguridad la conclusión que pretendes establecer. De lo contrario, cuando presentes en las premisas datos insuficientes, no se apoyará adecuadamente la conclusión que se pretende establecer (y te dirán que tu argumento no se sostiene, que tu conclusión es débil, como un edificio sin buenos cimientos).

Así, pues, las premisas no dan suficiente apoyo para apoyar la conclusión. Por ello, se cometen una serie de falacias contra el criterio de suficiencia.
Algunas de estas falacias tienen, principalmente, que ver con el razonamiento inductivo, con la relación entre causa y efecto. Aunque también se deben a otros factores, tales como la comparación inadecuada entre diferentes casos, un modo equivocado de entender la relación entre el todo y las partes que lo componen, etc.

