Aprender a Debatir

3. Cómo refutar argumentos

3.4. Cómo atacar el paso de la premisa a la conclusión

Imagen de una escultura donde aparece caricaturizado el pintor Salvador DalíImagina que afirmamos:

Si una persona nace en Córdoba, entonces es andaluz.

Dalí no nació en Córdoba.

Por tanto, Dalí no era andaluz.

Resulta que las tres proposiciones que forman este argumento son verdaderas si las miramos por separado. Sin embargo, aunque las premisas y la conclusión sean verdaderas, resulta que el paso o inferencia desde aquéllas a ésta es ilegítimo. Dicho de otra forma: de las premisas no se deduce necesariamente la conclusión (puesto que cabe la posibilidad de que alguien no nazca en Córdoba y, sin embargo, sí sea andaluz, como Antonio Banderas, por ejemplo). 

Así que otra forma de atacar el argumento de tu oponente es mostrar que existe una desconexión  entre las premisas y la conclusión. En ese caso lo que falla es la inferencia o paso de las  premisas a la conclusión. La conclusión se tiene que apoyar en unas premisas. Pero puede ocurrir que, dadas unas premisas, a partir de ellas no se  puede obtener la conclusión. Podemos recurrir a la expresión latina "non sequitur", que viene a traducirse por "no se sigue", es decir, la conclusión no puede seguirse de las premisas con las que contamos. Eso es lo que ocurre generalmente cuando hablamos de falacias7.

Supongamos el siguiente argumento8:

A: Los estudios realizados muestran que los alimentos transgénicos son seguros. Por tanto, no hay razones para rechazarlos.

(En este caso, de la premisa "Los estudios realizados muestran que los alimentos transgénicos son alimentos seguros" no se sigue que no haya razones para rechazarlos.  Una cosa es que los alimentos transgénicos se puedan consumir con seguridad y otra cosa, totalmente desconectada de lo anterior, es que no haya razones distintas a las sanitarias para rechazarlos. Así, por ejemplo, un ecologista podría rechazarlos por la posible amenaza al medio ambiente a largo plazo, o por razones económicas (esas semillas podrían ser más caras), o por otro tipo de razones (pérdida de variedades tradicionales, mercado monopolístico, explotación del tercer mundo…). En este caso, diríamos que ser unos alimentos seguros es una condición necesaria, pero no suficiente para aprobar su producción y consumo.

En el terreno judicial también encontramos algún ejemplo: del hecho de que alguien sea un ladrón y merodeara por el barrio no se sigue, necesariamente, que sea el delincuente buscado. Eso es lo que señalaría su abogado. De ahí que se mantenga la presunción de inocencia. Lo que se tratará de mostrar en el juicio, en caso de ser el principal sospechoso, es que las pruebas encontradas son evidentes o ciertas y demuestran que dicha conexión se puede hacer.

imagen de una película de Charles Chaplin donde se ve al actor golpeando con una porra a un policía desde una ventana

En realidad, aunque el número y la variedad de las falacias es apabullante, podemos  resumir tres clases de razones por las que las premisas no sostienen realmente la conclusión: porque dichas pruebas no están aceptadas (caso del ladrón), porque son irrelevantes para el caso (caso del no-cordobés Dalí) o porque son premisas insuficientes para sustentar la conclusión (caso del alimento transgénico).9 Estos tres criterios (utilizar pruebas aceptadas, relevantes y suficientes) nos permitirá encontrar los puntos débiles del argumento de nuestro oponente, señalando entonces que su tesis o conclusión carece de fundamento.

1º) Porque se basa en pruebas o PREMISAS NO ACEPTADAS:

Esto significa que las pruebas aportadas no tienen la calidad suficiente para ser aceptables,

A) bien porque el fundamento último (ver ejemplos de cómo se niega la mayor,) carece de la necesaria evidencia. Es dudoso, luego no apoya la conclusión; ejemplo: si alguien opina que "el Estado debe prohibir todo consumo de alcohol, por sus efectos sobre la salud de los ciudadanos", se podría negar la mayor diciendo "¿y quién es el gobierno para decidir por mí sobre mi propia salud?”

B) o bien, porque dichas afirmaciones no gozan del reconocimiento general (ya sabemos que una afirmación no es más verdadera por el número de personas que creen en ella, eso sería una falacia “ad populum”, pero es necesario en un debate que nuestras tesis se apoyen en verdades comúnmente aceptadas por el público, en eso que llamamos el sentido común); “todo el mundo sabe que eso no es así…”, “eso no es de sentido común…”;

Foto donde aparece una aglomeración de gente junto a un edificio de estética oriental.

C) o bien, porque las pruebas aportadas carecen de la necesaria validez científica que las sustentarían; a veces, la opinión pública o el sentido común no son suficientes para respaldar una tesis dado que la cuestión es más técnica; ejemplo: "mucha gente desconfía de la instalación de antenas de telefonía cerca de sus viviendas, pero realmente no existen evidencias científicas que respalde ese temor".

2º) Porque se basa en PREMISAS IRRELEVANTES:

Aquí nos preguntamos si las premisas aportadas por nuestro oponente son relevantes para la conclusión presentada. Es decir, medimos la calidad de la conexión entre las premisas y la conclusión. Si las premisas, aún siendo verdaderas, no tienen una conexión directa con la tesis afirmada, podemos mostrar que el argumento no es concluyente, no prueba nada.

De hecho, no existe una única prueba de relevancia, sino tantas como tipos de argumentos existen. Te recomendamos  que eches un vistazo a la sección de Falacias de Relevancia, así como los apartados correspondientes a las Técnicas Argumentativas, donde te enseñamos a construir y a destruir los principales tipos de argumentos. Pero, por si estás un poco escaso de tiempo, te presentamos aquí un breve resumen:

Imagen de una tabla donde se muestra un resumen de las falacias de relevancia

Imagen de una tabla donde se resumen los argumentos de relevancia

3º) Porque se basa en PREMISAS INSUFICIENTES:

¿Nos ofrecen las premisas, aun siendo verdaderas, la suficiente base como para afirmar la conclusión? De no ser así, nuestro argumento será débil y la conclusión injustificada. Como en el caso anterior, habrá tantos posibles fallos, como tipos de falacias y esquemas argumentativos relacionados con ellos.

Imagen de una tabla donde se presenta un resumen de las falacias de suficiencia

Imagen de una tabla donde se muestra un resumen de argumentos de suficiencia

 


7. Montserrat Bordes: Las trampas de Circe, Cátedra, 2011, p. 146. Bordes rechaza incluir la falacia non sequitur por su excesiva generalidad, que viene a coincidir con la definición de falacia: una falacia es un argumento inválido porque de las premisas que tenemos no podemos pasar a la conclusión.

8. Reelaborado a partir de Julian Baggini: ¿Se creen que somos tontos?, Paidós, 2010, p. 48-49.

9. Seguimos aquí el planteamiento de Steven L. Johnson: Ganar debates Una guía para debatir con el estilo del Campeonato Mundial Universitario de Debate. International Debate Education Association New York - Amsterdam – Brussels, 2013, p. 87 y ss.

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