Aprender a Debatir

10. Utilizar ejemplos y contraejemplos

10.B. Cómo construir un argumento basado en ejemplos

Dado que vamos a basar nuestra tesis en un solo ejemplo, más nos vale dedicar el tiempo necesario a elegir el mejor, el más significativo, el más ‘ejemplarizante’. Nos encontramos aquí en una situación similar a la construcción de analogías, cuando andábamos buscando un caso concreto que resultara similar a otro y que nos ‘iluminara’ con brillantez sobre la conclusión más apropiada. En realidad, para construir nuestro argumento empezaremos por el final:

. Vamos a la conclusión. Debemos analizar lo esencial de la norma o ley general, las características comunes de la clase o categoría de objetos sobre los que vamos a ejemplificar. No es necesario hacer una lista de todas sus propiedades y matices, sino sólo de aquello que nos parezca relevante para nuestro propósito (igual que en las analogías): las guerras suelen tener, a pesar de las diferencias en el espacio y en el tiempo, ciertas cualidades en común (intereses, estrategia…), igual que los hombres ricos que se hicieron a sí mismos (origen, cualidades personales…) y que los niños prodigio explotados hasta la saciedad (origen humilde, intereses económicos del entorno, drogas...). Nuestra búsqueda de un buen ejemplo tiene que venir guiada por estos criterios, porque nadie encuentra nada si no sabe lo que anda buscando.

. La clase o conjunto de hechos y objetos analizados debe ser suficientemente homogénea, y compartir unas características por lo menos hasta el grado de permitir una aplicación de la norma a todos los casos individuales de dicha categoría (no podríamos poner el acueducto de Segovia como ejemplo de construcción civil romana si no tuviera las cualidades técnicas y de materiales utilizados que “suelen” tener las construcciones romanas (como puentes, vías, arcos…). De no ser homogénea, nuestro adversario encontrará ejemplos en contra con inusitada facilidad.

 Foto del acueducto de Segovia

. Debemos encontrar un ejemplo realmente típico, paradigmático, representativo de la clase o categoría referida (de la tesis, en definitiva, que queremos defender). En esta búsqueda no hay nada (programa informático, base de datos, ni enciclopedia mastodóntica) que pueda sustituir a la cultura general, humanística y científica, renacentista que nuestros gobernantes suelen despreciar por inútil y anticuada. Puede tratarse de un ejemplo presente o pasado, real o imaginario, pero que resulte lo suficientemente familiar a los oyentes como para que ejerza su efecto persuasivo. Debe ser un ejemplo singular, claro, relevante, adecuado y suficiente para la tesis que estamos sosteniendo. Por ello, realizaremos un chequeo, una comparación entre las características de dicho caso singular y las del conjunto en general, que nos garantice un nivel de semejanza suficiente.

. Nuestro ejemplo, si es real, debe estar bien documentado, para no dar pie a críticas y matizaciones que estropeen nuestro argumento. Lo primero que puede preguntar nuestro adversario es de dónde nos hemos sacado ese informe, noticia o referencia concreta, por lo que debemos estar preparados para la acción. Si es imaginario, debe aún así ser relevante para el tema tratado, debe compartir las cualidades del conjunto o categoría al que supuestamente ejemplifica y, además, debe ser claro, convincente, brillante.

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Grupo Gorgias -2019-

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