Aprender a Debatir

2. Cómo presentar objeciones

La importancia de las refutaciones en el progreso de la ciencia

Dibujo de dos hombres discutiendoEl verbo criticar no tiene buena prensa en nuestra sociedad y suele interpretarse en un sentido negativo. La persona “criticona” parece tener una inclinación excesiva y desmesurada por echar abajo lo que otros han levantado con esfuerzo. ¡Qué fácil es criticar!, solemos decir. Sin embargo, ¿qué sería de nosotros y de nuestro mundo sin esos personajes críticos y exigentes que no se dejaron llevar por las creencias y las costumbres aceptadas comúnmente por tradición? ¿Hablaríamos hoy de democracia y de derechos humanos? ¿Habríamos progresado técnica y científicamente?

El “falsacionismo” de Karl Popper es una teoría sobre la Ciencia que remarca la importancia de buscar los fallos de nuestras teorías científicas. Presentarle todo tipo de objeciones, intentar “falsarlas” por todos los medios, en vez de obsesionarse por probar su verdad (cosa de la que nunca podemos estar seguros al cien por cien), servirá para demostrar que dichas teorías son, al menos, las mejores de las que disponemos en este momento. Foto donde puede verse a una persona clasificando unos tubos de muestras en un laboratorioEste criterio sirve además, según Popper, para distinguir las genuinas teorías científicas (verdaderas o no) de otras explicaciones pseudocientíficas, ideológicas o religiosas, que ni siquiera merecen ser discutidas por no alcanzar el mínimo rigor. Nos dice este filósofo austríaco que para pretender ser científica, una teoría debe ser “falsable”, esto es, que establezca alguna afirmación o predicción sobre la realidad de tal forma que en caso de que los hechos demuestren ser diferentes, la teoría sería directamente rechazada. Pero si una teoría es capaz de explicar un hecho y su contrario, de forma que nada de lo que ocurra en el mundo real podría servir de objeción contra ella, esa teoría irrefutable, inobjetable e irrebatible, sencillamente no sería científica (ni siquiera candidata a científica).

Distinguiendo estrategias

Hay muchas formas de criticar una idea (por cierto, el verbo criticar proviene el griego krinein, que no significa destruir, sino juzgar, analizar, separar, discernir, cribar). Podemos encontrar dos1 formas básicas de examinar críticamente los argumentos que nuestro contrincante plantea en el debate: una es la presentación de alguna objeción  y la otra consiste en la refutación de dichos argumentos.

En un sentido amplio, cuando planteamos una objeción no necesariamente estamos atacando o demoliendo (esto es, demostrando que es falso) el argumento del contrincante. Presentar alguna objeción puede consistir en plantearle alguna pregunta, solicitar una aclaración, pedirle más razones que justifiquen su argumentación, etc. No obstante, la respuesta dada por nuestro contrincante, si no es convincente, puede servirnos para elaborar más tarde una refutación de su argumento. En todo caso, esta estrategia debilita los argumentos que el contrario ha presentado a favor de su tesis.

Algunas técnicas para plantear objeciones (preguntas, aclaraciones, etc.) a los argumentos presentados son las siguientes:2

1. Pedir aclaraciones

Puede que en un debate existan términos importantes sin que se haya aclarado suficientemente su significado. También puede ocurrir que se maneje una misma palabra y cada uno de los contrincantes la use con un significado diferente. Cuando eso ocurra, no basta tampoco con la definición de un diccionario, pues el diccionario recoge varios significados de gran parte de las palabras. De ahí que resulte conveniente introducir una pregunta aclaratoria del tipo:

¿Puedes definir la palabra X que acabas de introducir en el debate?  o

Has usado la palabra X. ¿Podrías aclarar su significado? ¿Qué entiendes tú por…?

Foto de un diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

Ejemplo

A: Vivimos en un país libre. Por eso mismo, no debería prohibirse fumar en lugares públicos.

B: ¿Qué quieres decir cuando dices que este es un país es libre? ¿Acaso significa que es un país en el que no existen leyes que regulen la convivencia?

Foto de una escultura vista desde su parte inferior, de manera que no se distingue muy bien qué es(B introduce una objeción al preguntar por el significado de "libre" usado por A. Ciertamente B detecta que se puede usar la palabra libre con varios significados y considera importante que A aclare el significado que usa. Si la usa en el sentido de libre=ausencia de leyes, entonces no habría ningún país libre, pues en todos los países existen leyes que regulan, de un modo u otro, la convivencia).

 

2. Señalar incoherencias

Podemos plantear una objeción hacia los argumentos de nuestros contrincantes en el debate señalando que, en la justificación de sus puntos de vista, han introducido algunas incoherencias. Es decir, que ha ido cambiando, en algún aspecto, algo que decían. Si, en dos momentos diferentes, alguien expresa una idea y su contraria entonces la incoherencia se transforma en contradicción.

Podemos hablar de algunos tipos de incoherencia: incoherencia terminológica, incoherencia lógica, incoherencia entre los fines perseguidos y los medios elegidos:

  • Incoherencia terminológica: El cambio puede consistir en la introducción de alguna diferencia en el significado de los términos usados (supongamos que alguien utiliza primero el término mujer para referirse a su condición sexual  y, más tarde, utiliza el mismo término mujer refiriéndose ahora al género o condición cultural).

El modo de señalar esa incoherencia puede ser:

¿Has usado ahora la palabra X en el mismo sentido en que la estabas usando antes cuando has dicho...?

Dibujo de un cubo con aristas imposibles de construir, ya que se superponen unas sobre las otras.

  • Incoherencia lógica: Si alguien expresa una idea y, en una intervención posterior, la idea contraria ("Debe usarse la energía nuclear porque no afecta  tanto al cambio climático" y, más tarde, expresa que "Por los peligros que conlleva una fuga radioactiva, deberían cerrarse las centrales nucleares") entonces la incoherencia se transforma en contradicción (expresar una idea y su contraria a lo largo del debate).

El modo de señalar esa incoherencia puede ser:

Me parece que hay una contradicción en lo que acabas de decir cuando dices. por un lado que... y, por otro, que...

¿No crees que has incurrido en contradicción al expresar ahora un punto de vista contrario al que defendías antes, pues ahora dices que... y antes habías dicho que...

  • Imagen de una señal de prohibición (triangular con borde rojo) con dos flechas negras en sentido contrario en su interiorIncoherencia entre medios y fines: alguien pude mostrar una preferencia por alcanzar un fin (por ejemplo, ahorrar tiempo) y, sin embargo, creer que un medio que permitiría alcanzar dicho fin resulta inadecuado (por ejemplo, el uso del avión es altamente peligroso). También puede ocurrir que alguien considere valioso un fin (por ejemplo, mejorar la salud pública) y, sin embargo, sea partidario de medidas inadecuadas para alcanzarlo o que conducen a lo contrario (por ejemplo, ser partidario de permitir fumar en lugares públicos).

El modo de señalar esta incoherencia podría ser:

Si eres partidario de X (un fin dado) ¿cómo es que te opones a Y si resulta que Y es un medio para conseguir X (el fin dado)?

No crees que te contradices al defender X (un fin dado) y permitir Y, que es inadecuado para conseguir X (el fin dado).

3. Señalar errores empíricos

Dibujo de un vigía oteando el horizonte en lo alto del palo mayor de un barcoOtro tipo de objeciones que pueden plantearse se refieren a los datos empíricos que se incluían en la justificación de la tesis que se defiende. Puede ocurrir que estos datos empíricos manejados  resulten erróneos. En ese caso, la objeción consistirá en señalar el error y aportar los datos empíricos correctos. Supongamos que alguien afirmara que la crisis económica del 29 fue anterior de la I Guerra Mundial. Podríamos indicarle que se trata de un error, puesto que la I Guerra Mundial terminó en 1918. O supongamos que alguien dijera que la paz se ha reestablecido en el mundo después de la II Guerra Mundial. Para sacarle de su error bastaría enumerar la enorme cantidad de guerras que se han dado posteriormente: guerra de Indochina, Guerra de Corea, Guerra de Vietnam, Guerra de Yugoslavia...

Podemos señalar estos errores del modo siguiente:

¿No crees que el dato X que aportas es erróneo?

El dato X que aportas es erróneo. Es más correcto... (dato Y)

4. Pedir razones

Dibujo de un botón rojo con dos signos de interrogación (abierta y cerrada) en su interiorEn un debate tratamos de defender nuestras ideas de modo que la conclusión que pretendemos establecer venga apoyada en razones. No basta con manifestar lo que uno cree o lo que uno opina. Lo importante es defender la creencia y la opinión mediante las correspondientes razones. Supongamos que en un debate alguien plantea que debería instaurarse la pena de muerte en nuestro país. Si sólo expresa esta idea, se ha olvidado de justificarla con razones. Le podemos plantear como objeción que aporte las razones que tenga para apoyar la idea de la reinstauración de la pena de muerte en nuestro país.

Podemos pedirle razones del modo siguiente:

¿Qué razones tienes para defender esta idea?

¿Podrías decir por qué piensas que...?

5. Buscar presuposiciones

Foto de un diputado en el Parlamento EuropeoA veces lo que afirmamos depende de ciertas suposiciones, las cuales no son siempre correctas. Al buscar tales supuestos en lo que afirma nuestro contrincante, podemos encontrar algunos que sean equivocados.

Si en un debate acerca de las características de los buenos gobernantes, tu oponente preguntara, por ejemplo, ¿qué carrera universitaria tiene el gobernante A? Nosotros podríamos indicarle que está suponiendo que A tuvo que estudiar una carrera universitaria, lo cual pudiera ser un supuesto incorrecto. Si preguntara ¿qué carrera universitaria tiene la persona B para ser gobernante?, entonces podríamos indicarle que está suponiendo que una persona ha de tener carrera universitaria para ser un gobernante. Por lo cual, podríamos indicarle también que está suponiendo que quien no tiene carrera universitaria no podría ser gobernante. Estos supuestos son discutibles por lo que ponerlos en evidencia puede debilitar la posición de nuestro oponente.

Para detectar los supuestos podríamos indicar:

¿Estás suponiendo que...?

¿Lo que acabas de decir no está presuponiendo que...?



1. Nos basamos, en parte, en Huberto Marraud, ¿Es logic@?, Cátedra, 2013, p. 64 y siguientes. Nos referimos a la definición que da de objeción (en sentido amplio), aunque no seguimos su definición de  refutación.
2. Aunque desarrolladas en un contexto diferente, seguimos a Matthew Lipman, en su libro "La filosofía en el aula", Ediciones de la Torre, Madrid, 1992. Este autor nos da una serie de técnicas del buen diálogo filosófico, algunas de las cuales las aplicamos ahora al debate, concebido como conflicto de opiniones sobre un tema dado, tal y como lo entendemos a lo largo de la Web.

 

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