Aprender a Debatir

04. Argumentar por contrarios y criticarlo

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.

John Lennon

4.A. Introducción

¿Qué debo hacer para no enfadarme?

Foto de unas flores de tipo lilium"Un joven le preguntó al sabio: ¿qué debo hacer para no enojarme? Algunas personas me molestan porque hablan demasiado, otras porque son ignorantes, algunas son indiferentes, siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que me calumnian.

-¡Vive como las flores! Aconsejó el maestro.

-¿Vivir igual que las flores? Preguntó el discípulo.

-Mira con atención esas flores, -continuó el sabio anciano, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente, todo aquello que le es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos, y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita la virtud de rechazar todo el mal que viene desde fuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Esto es vivir como las flores. No te tomes nada personalmente o sufrirás innecesariamente.”

Son muchísimas las ocasiones en que nuestros razonamientos se sirven de contrastes y oposiciones para alcanzar una conclusión. Decimos así: sólo debes inquietarte por tus propios vicios y defectos; los vicios y defectos de los demás NO son responsabilidad tuya; por tanto, no dejes que te alteren. Este simple cuento muestra nuestra capacidad para establecer oposiciones, diferencias y matices, con la misma facilidad que encontramos las semejanzas. De hecho en el cuento se hacen las dos cosas a la vez, pues incluye una analogía entre los sentimientos de la persona hacia los demás y la vida de unos lirios que nacen entre el estiércol. Semejanzas y diferencias son las dos caras de la misma moneda: surgen de la capacidad para comparar dos objetos, personas, situaciones o ideas. Como en los pasatiempos… ¿serás capaz de encontrar las seis diferencias entre ambas fotografías? (haz click en la imagen para ampliar).

Imagen compuesta de dos fotos idénticas de sendos castillos de Euro-Dysney

De la misma forma que nuestra mente, cuando se encuentra ante un problema de difícil solución y con insuficientes datos, tiende de manera espontánea a hacerse la pregunta: ¿a qué se parece esto? (argumentos analógicos), también solemos buscar pistas para resolver una cuestión haciéndonos la pregunta: ¿qué sería lo contario de esto? Esto se debe a que las diferencias también nos permiten conocer y definir las cosas, no a través de lo que son, sino por contraste con lo que no son. Ya decía el viejo filósofo griego Heráclito de Éfeso: “la enfermedad hace agradable a la salud; el hambre a la saciedad; la fatiga al reposo”. Es decir, que las cosas se definen también por sus opuestos, en un juego paralelo de sinónimos y antónimos. Incluso existe una teología negativa, dentro del cristianismo, que afirma que es imposible conocer a Dios de forma positiva y directa, por lo que no queda más remedio que hacerlo por contraposición con las cualidades del mundo terrenal (finito, imperfecto, cambiante…), es decir, saber lo que Dios es, a través de lo que no es.

Puede que la propia realidad, no sólo nuestra mente, sea un poco “ciclotímica”, (recordando el cuento de Jorge Bucay, El Rey Ciclotímico1) y tan dualista como expresaban las viejas religiones de Oriente Medio de Zoroastro y el maniqueísmo (la eterna lucha entre el bien y el mal). Otras religiones orientales más lejanas ven el mundo como formado por opuestos, pero los considera entrelazados entre sí en armonía, como el yin y el yang:

Dibujo del yin y el yang

Si hasta el universo está enredado en dualismos tan complejos, ¿cómo no lo van a estar nuestras relaciones personales, especialmente el amor? Aquí te dejamos un par de canciones de ejemplo (el recurso a conceptos y sentimientos contrarios aparece en cientos de canciones, cuentos, poesías, discursos políticos, etc.):

The Beatles: Hello, goodbye.

 

Malú: Blanco y negro.

 

DEFINICIÓN DE ARGUMENTO EX CONTRARIO

 

Dibujo de la luz y la sombra sobre la duna de un desiertoDe forma similar a lo que ocurre en las analogías, el argumento ex contrario compara dos situaciones con el fin de extraer de la primera una conclusión que sea válida para la segunda. Ahora bien, si en la analogía había una semejanza que nos permitía concluir “lo mismo” para el segundo caso, ahora nos aprovechamos de la oposición entre ambos para concluir “lo contrario” de lo primero. Si quien te hace feliz es porque te quiere bien, el que te hace llorar, por el contrario, será que no te quiere o te quiere de mala manera (al revés de lo que dice el viejo refrán).

¿Qué conseguimos probar de esta forma? Realmente no mucho2, porque no probamos directamente que hacer algo es bueno, sino que hacer lo contrario es malo, luego… Se trata pues de una demostración indirecta, pero ¿puedo asegurar que realmente aquello producirá los efectos esperados o será más bien inútil (o incluso contraproducente)? A veces, la contraposición no es adecuada: si sabemos que comer mucho puede ser perjudicial para nuestro cuerpo, ¿será mejor comer muy poco? Debemos, por tanto, pensar con prudencia para construir nuestro argumento con contrarios apropiados, sobre todo si se trata de cuestiones en las que no existen evidencias suficientes y concluyentes (son precisamente de las que solemos deliberar en los debates). Ante la falta de evidencias concluyentes, nuestra inferencia siempre será más o menos probable, pero no segura. Por suerte o por desgracia, no siempre contamos con la unanimidad de los expertos para dar por buena una idea. ¿Qué harías si de cinco especialistas en cáncer, cuatro te recomiendan que te operes y uno que no? Seguro que tu nivel de exigencia racional depende de la gravedad y urgencia de la situación.

 


1. Puedes ver el cuento en video pulsando aquí.

2. Consultar la obra "Uso de Razón. El arte de razonar, persuadir, refutar", p.191. Ricardo García Damborenea.

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Grupo Gorgias -2016-

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